El coche volador
¿Cómo es tu relación con la voz que nos invita a ampliar la frontera de lo que es posible? ¿Se puede debatir desde el plano antropológico y no el político?
Hace miles de años empezamos a superarnos cuando alguien quiso descubrir qué había más allá de donde alcanzaba su mirada. Después, afiló una pequeña piedra que le ayudó a cazar para alimentar mejor a los miembros de su cueva. En ese momento, tan humilde como extraordinario, nació el Homo Habilis: la voluntad tecnológica de transformar el mundo y tus condiciones de vida.
Mi aspiración es instaurar el marco de que el matterialismo, construir empresas que importen, es la mayor de las artes al generar prosperidad uniendo lo material con lo espiritual.
Platón temía que, si se concedía a los artistas la libertad de crear cualquier obra, acabarían destruyendo la sociedad. Las dictaduras siguen creyéndolo.
La grandeza de una civilización se mide por la altura de sus ideales aplicados en lo cotidiano, pero también por la altura a la que vuelan sus coches. No son realistas para la ciudad, pero el conocimiento para hacerlos inspirará a las nuevas generaciones.
Lo único bueno del aceleracionismo es promover el arte de lo imposible.